[./index.html]
[./humanobio.html]
[./humano.html]
[./kijadurias.html]
[./oscarsolesgaleria.html]
[Web Creator] [LMSOFT]
Galería Surú
Humano
Humano :  humano2013@yahoo.es
1 - Sobre la forma.
Compartiremos, en nuestras experiencias del mundo, el conocimiento de que existen lugares de poder desde donde podemos entreverlo bajo un aspecto inédito. Ubicaciones donde nuestro centro de gravedad psíquico se modifica, "sitios"(1) donde nos abrimos a una modalidad particular del ser ; como existen objetos de poder y prácticas propiciatorias.

Me refiero a una observación infinitamente prosáica y trivial. El misterio del mundo no se engalana de ninguna semiótica prestigiosa hacia un público, y, de la pequeña moneda del sentido del cual el pavor humano se esfuerza en edificar una muralla, la historia sólo nos enseña una cosa con certidumbre : ya no seguira mañana.

Aqui, « poder » es, simplemente, el modo infinitivo del verbo que evoca la capacidad de hacer. En este sentido el poder se distingue radicalmente de la reflexión. Reflexionar , no es actuar, es más bien diluir.

Con respecto del artista (a quien nuestra cultura se complace, dudosamente, en diferenciar del "homo-faber" en general), su práctica creadora es una danza ceremonial donde algo se arriesga ; donde el ahorro del riesgo es imposible. El celebrante enfrenta, una vez más, la vertiginosa verticalidad del bebé para formular una convocación. Para un pintor, esta práctica puede describirse como el encuentro inventado de una forma "ya existente", dentro del azar provocado, a la que el celebrante asigna un valor agregado que sólo engañosamente podría resultar del sentir. Es que el orden, sólo se puede administrar, y, del catálogo de "formas" que poseemos (o que nos poseen ?) en la memoria, no surgirá nada. Nada de salto calitativo aquí sin la levadura del caos, nada de nuevo sin los céfiros precursores de la presencia dionisíaca, nada de juego de ajedrez sin el alfíl (2)
De los "modus operandis" de la dinastía de agrimensores de no man's land de la que Aguilar saca sus credenciales, tenemos cierta noción gracias a las observaciones de Leonardo da Vinci : la génesis del cuadro no consiste en la suma de objetos ordenados por una lógica narrativa. Es el encuentro de indicios fortuitos y del deseo narrativo.
Le aconseja al pintor empezar maculando de forma aleatoria (tirando una esponja cargada de pintura) la superficie virgen y luego tratar de distinguir y perfeccionar una imagen "ya existente" entre las manchas que descubre.
Así, el bestiario de las cuevas prehistóricas está frecuentemente sobrepuesto en relieves sugestivos de la roca ; así podemos ver muchas cosas en las volutas de humo y el aborregamiento de las nubes y una parte del arte denominado abstracto de este siglo se dedicó a producir estos accidentes precursores.

Aguilar no parece creer que esto sea suficiente para dar sentido o imagen ; por su profusión curiva, su proceso se parece a la escritura automática. El "ardor" de su trazo nos sugiere más bien que se arriesga, alhambrista, a la eventualidad de un surgimiento donde la destreza gráfica aprueba el vacío conquistado del medium y donde la mano, liberada de una esclavitud a la voluntad, da, como el sismógrafo, el indicio y el éco de una mecánica tectónica fuera de alcance.

Cualquier obra sólo vale por el "lapsus" (este "acto fallido" exitoso); por lo que se "escapó" del autor, por esta gracia del azar que lo convierte en mediador de una aparición. La práctica artística, si eso se admite, es entonces una disciplina de la inadvertencia.
La técnica, la acumulación de las experiencias, de lo adquirido, recetas y el "saber hacer" no son nada sin la aparición de esta gracia. Pero esta aparición no tendrá lugar en su ausencia y, si conocemos muchas sabias producciones inertes y mudas, no podríamos enunciar éxitos inocentes. - Dios es todo pero no reemplaza nada .

Para evocar la práctica del pintor, podemos utilizar la metáfora guerrera : existe estrategia y táctica, estas instancias de recortes del tiempo de la acción.

Sería presuntuoso evocar la estrategia del creador, es su espacio íntimo y el comentario le pertenece. En cambio, la táctica, da indicios para la apreciación de los cuales el espectador puede aventurarse con cierta legitimidad. No evaluemos este acercamiento como procedente de preocupaciones sofisticadas . Se trata únicamente de "ver" por placer, como el cuadro terminado es la huella de una faena, y como Aguilar se arriesgó para sacar al duende. La satisfacción esperada de esta re-presentación imaginada a posteriori se parece a la del comentario de la tauromaquia, del Ajedrez, de la gastronomía o de la guerra. Allí experimentamos la veracidad del adagio según el cual "el hombre genial es el que me encuentra genial".


2 - DEL FONDO
« SUGERENCIAS »
Michelet nos dice, en el prólogo de « La bruja », cómo el siglo de las luces sella el duelo del Dios Pan.
Los siglos de cristianismo transigieron, a veces en la guerra, con las potencias dionisíacas : 18 siglos de batallas, escaramuzas y guerillas, colaboraciones y compromisos, ciclos.
Estos dos milenarios han dado forma a los adversarios, vieja pareja terrible, que se parece hasta confundirse, hasta no imaginar mejor encarnación del Demonio que Torquemada, ni trampa más diabólica en su mecánica que el manual de procedimiento de la inquisición.

En la extinción de la Gran Revolución, cuando la mitología social moderna perfecciona su escenificación, es relevante que Lavoisier inaugure el acercamiento al mundo químico a través del pragmatismo contable : « nada se pierde, nade se crea, todo se transforma ». En la vida cotidiana, Lavoisier era recaudador de contribuciones, subordinaba la naturaleza a los balances contables, y, en la química, eso funciona.
Entonces en lo imaginario de los que escriben, inventando, lo que ellos creen ser el espíritu del tiempo, Michelet escuchó caer un terrible silencio : El Gran Pan había muerto. Ya no acompañaría más al hombre de su invisibilidad en un universo desencantado, dejando el inventario pendiente.
Entonces, esta secta prosélita de celo temible, creció e impusó en el siglo pasado, la idea barroca que la suma de dos más dos es cuatro incluso fuera de la teoría. (mientras que los chiquillos descubren en la práctica vulgar que no es así)
Aguilar,/ elegante de las crestas/, evoluciona en un espacio libre de esta infección. No sólo pinta un mundo sino más bien, desde un mundo libertario de la intuición soberana, donde las órdenes de causalidad alteradas son subvertidas.
- Primer mundo de la memoria inaccesible, de todo lo que tenemos, pobres « en la punta de la lengua » y que se borra. Línea de horizonte del recuerdo, su limite.
Recuerden este mundo, donde, como la fortuna, el hombre podía perder el honor, su nombre, su sombra, su reflejo o su imagen, su olor o su mirada y hasta su potencia fecundadora.


REFLEJOS
Un mundo donde el reflejo de una luna, emancipada, puede resplandecer, alocado, bajo un cielo sin el astro ; donde podemos asistir, ninféas invertidas, universo subacuático de las divinidades yorubas, al misterio de una puesta de sol refractada percebido desde los abismos marinos.
SUGERENCIAS
Aqui, nuestro geómetra, cartógrafo, dandy de los confines manifiesta, por la factura, una toma de notas, taquigráfica en cierta forma, adaptada a la captación, en tiempo irreal, de la impalpable presencia, indecible, que deja ver dentro de la profusión hormigueante de una relación fogosa de lo infinitamente fugaz. Croquis, a la manera de Delacroix regresando de Africa del Norte, diario de viajes, casi caricatura por el hipotiposis. Concentración de los signos reales de la identificación donde, en la urgencia asignada por el olvido, el dibujante compone con la técnica para ahuyentar el horizonte de amnesia donde se abole nuestro universo personal.
Finalmente, Aguilar nos entrega, un libro inesperado, croquis de expediciones, sobrepuestos como en Lascaux en la cueva. Indicaciones enigmáticas de lo que entraña la sombra en el entorno de un Dionisios tropical, sugerencia de lo que pasa durante nuestra ausencia, a nuestras espaldas o en la oscuridad, y en cada parpadeo, cuando la extinción de nuestras miopias autoriza al indecible una encarnación diáfana.
Aguilar posee esta virtud jesuítica, ha entendido la infinita potencia enunciada nuevamente por el Vasco de Loyola que libera el abandono del Ego.
Sus croquis de expediciones tienen esa fuerza vital de la armonía de colores de una naturaleza que transcribe el artista, transgrediendo con humildad las inibiciones coloristas de la Escuela sin tener que tomar partido, evitando toda polémica.
Es que siempre hay una postura en la manera de pintar, costumbre de la criatura donde encontramos nuevamente, por supuesto, el escollo de los siete pecados capitales. El orgullo es el más generalizado en los pintores debutantes (y talvez existan grandes « pintores debutantes »). Aquí la debilidad consiste en abandonar la vía intuitiva en beneficio del cálculo lógico con el fin de seducir. Fidelidad al contrato propiciatorio : sacrificio de alianza con el Moloch imagninario, 1r círculo donde se agotan muchos destinos.
La broma según la cual hay más gente seria que divertida ya que es más facil fingir ser serio que ser divertido se comprueba perfectamente en el campo de la pintura. Sobre todo en la forma de expresión que nos interesa aquí y donde el artista medium compensa la ausencia de informaciones de primera mano recurriendo a un catálogo de formalismos, que al estar establecido es más eficaz cuanto. El acercamiento a las tierras incognitas (1) visitadas por Aguilar, para quien no fue tan lejos en la incursión, solo entregará una baratija, chucherías, grisgris y recuerdos para turistas que
tendrá que dramatizar con artificios de luces para intentar de insuflarles un poder ausente. En pintura, la elección de lo dramático y de lo austero, de lo triste y de lo espantoso traduce este desconcierto del que busca un efecto para el que no tiene los recursos. En Sugerencias sabemos que, hasta en la impertinencia de los colores, existe la notación sugestiva (si se le puede llamar así) ; no pudo « fabricar » estas armonías, tan improbables como el color de los dendrobates o del pájaro quetzal en el mundo occidental.
El nos entrega, acá, como si nada, adicionalmente, y finalmente, la prueba de que el sueño está en tecnicolor, contrariamente a las alegaciones de sectas herederas de los siglos de tinieblas y de mortificación del hombre culpable. Sectas reinando sobre la muerte del milenio cuya plena potencia sobre el hombrecito del cual habla Wilhem Reich, nos convence de la existencia de algo inferior a la conciencia parlanchina, gris y inodoro.
Quedamos tranquilos, el color reluce en ondas generosas, pulsa en encadenamientos orgánicos y vegetales, refleja intenciones en el transcurso de la concreción; cámara de burbuja que revela la silueta de proyectos de seres en formación. Espacio abundante en virtualidades pulsativas de una incarnación por nacer en el intangible. Anatomia del Fatum o escena de la vida de los « duendes » (1) según nuestras metáforas íntimas.
- Humboldt (el linguista, hermano del padre epónimo de un corriente maritimo) explica que el borrado de la memoria permite que no nos sumarjamos en la avalancha continua de la sobrevenida del mundo y condiciona nuestro acceso a un orden narrativo.
- La amnesia sería el precio del orden - y no puede ser ninguna casualidad que hombres de orden como Napoléon o De Gaulle en las arcanes del gran juego lo hayan notado y hayan escrito : - el homo politicus es amnésico -.
- En cierto momento, en la cesura de las épocas de bronce y de hierro, se expresa una tendencia de los politeísmos a producir, crisálides, monoteísmos.
Haciendode la penúltima rama del monoteísmo mosáico de los Hebreos la religión de Estado, el Senado romano ratifica su intromisión en el inconsciente religioso occidental de un imperio pre-consciente de ser únicamente la península de Eurasia. Esquemas y fragmentos difractados de la memoria histórico-mítica del medio-oriente de la alta antigüedad, sedimentación de las especulaciones, hilera de las reescrituras milenarias del grupo hebráico y luego griego. Dios habla con el pueblo electo.
La primera palabra de la oración es : « Escucha Israel », exhortación de la cual los niños recuerdan que significa, además, « obedece ».
La antropología, que establece diagnósticos y evita proponer soluciones, puede contemplar, pequeña Suiza, agrupaciones sistémicas pertinentes que no toleraría el campo polémico. Y desde este punto de vista, morfológico, el mandamiento de la primacía del verbo resuena en el descubrimiento lacaniano de un « inconsciente construido como el lenguaje », imagen cuya fuerza iluminante, y capacidad, sirena, de subyugar las convicciones, conocemos.
Aguilar, vidente, nos llama desde otros estratos del sedimiento, manifestando, aquí, una alianza anterior, con dioses juguetones y en realidad adolescentes, y, sin la menor duda, su exhortación al hombre despierto es : mira.
La inocencia del estafado sería no entender la paradoja de comentar eso. La coherencia indica la vía del silencio, simetría del iconoclasmo en la asunción de un advenimiento del visible.
- Extinción del verbo, advenimiento del ver - Pero nuestra generación de retóricos del bajo imperio, temprano supo componer con el absurdo. Y, sabiendo que los glifos de los codex traidos de contrabando, Dios sabe de dónde, por Aguilar (guardian del paso, Charon azteco) no encontrarán la piedra Roseta que les daría su sentido literal. No pude evitar, y fue una debilidad mía, decir algo, algo como lo que dijo el director de las reservas americanas, al concluir una conferencia, habría tenido que avisarle por anticipación de que « si me entendieron, es porque no supe expresarme bien ».






Texto sobre el pintor HUMANO, escrito por Pierre BARATCABAL.
Pierre BARATCABAL es antropólogo graduado en La Sorbonne (Paris), arquitecto diplomado en Paris, fue Profesor de dibujo anatómico y profesor de teoría del color en la Escuela de Bellas Artes de Paris.








(1) En español en el texto frances
(2) Esta pieza de ajedrez se llama « el loco » en frances (le fou)